De la serie,"Lo que cuentan las fotografías", El Retrato.


¿Que es lo que quiere?, deje de mirarme de una vez.

Aquel maldito día, fui inesperadamente sorprendido por mi colega Williamson, que se hacía acompañar por un joven y taciturno fotógrafo, un tipo realmente extraño.

Ambos agazapados entre los cortinajes, estuvieron capturando imágenes de los miembros de la Hermetic Order of the Golden Daw, inexplicable y algo absolutamente prohibido por los estatutos de la organización.

Fui sustraído de mi plácida y habitual tarde de lectura, entre paisajes de Turner, en mi sillón preferido de la sala B, acompañado de un selecto brandy de cerezas de las bodegas Kuyper, embebido en aquel trabajo que  lograba conciliar perfectamente, los símbolos egipcios con la adaptación que hicieron después los primeros cristianos. Un modelo de usurpación inteligentemente bien adaptado.

Después la Orden trasladó a sus paredes aquellos retratos, y mucho tiempo después, tras los bombardeos, el inmueble que se vio afectado, terminó siendo derribado y todos sus enseres desaparecieron. Todos menos este retrato, que cuelga de las paredes del anticuario Balthasar Appleby, situado justo detrás de la caja registradora, y que inevitablemente todo visitante queda absorto hurgando en mi mirada. 

Lo curioso del caso es que yo, inexplicablemente puedo verle también a usted, y créame no soporto que me miren a los ojos más allá de unos pocos segundos, y si acepta un consejo, cambie de peinado, además de cómico resulta ridículo y usted señorita arréglese un poco, así desaliñada y extremadamente doméstica resulta sinceramente, patética. Definitivamente esta usted en manos de la cosmética cuando no de la caridad.

¿Lo ha entendido ahora?, ¿quiere otro consejo?, pues entonces, deje de mirarme.


Fotografía de autor desconocido (restaurada ligeramente), 
para la Serie “Lo que cuentan las fotografías”.
A. Morales.