Preludio.
Ya parece que es tiempo
el que aclara, asoma, el que da color.
Solo es una abstracción cómica, un desliz de la naturaleza.
En el cielo, sombras de malos augurios no dejan de girar una y otra vez.
La mujer de la peineta, se la ciñe junto a una flor de tela y dirige su mirada al horizonte
agazapada entre el lodo de las marismas.
La primavera es un hecho, atrás quedarán los ocres
y en su lugar
los frenéticos dorados, las intensidades puras.
Ya parece que es tiempo
así se presagia, se presume, se anhela, se espera
mientras en el cielo
seguirán debatiéndose las sombras
de los malos augurios.
Y quién sabe si el hongo volverá a emerger.
Fotografía: Collage A. Morales
