Escapar de la máquina.


Mucho me temo que Europa esté siendo dominada por un nuevo imperialismo, que controla los gobiernos del modo más sutil: a través de los mercados, y para mi que en esa maniobra no quedan al margen los nacientes y jamás extintos Nazis de Alemania, Suecia, Holanda, Austria, Finlandia, entre otros países que no hacen ruido y son aparentes modelos de bienestar. Mientras en el Sur, andamos a la greña, a mordiscos entre nosotros. Haciendo de diferencias estéticas, principios irreconciliables. Nada de lo que hoy se pierde fue defendido a largo plazo antes por un gobierno supuestamente de izquierdas. Solo hay que excavar un poco en la red, en las noticias, y veréis como la raza más insolente no hace más que reivindicarse. Nos acecha un peligro aún mayor que el conocemos, esto al final va a resultar ser solo el principio, y sino que se lo pregunten a los agricultores. La producción se paga a niveles tan bajos, que hace insostenibles los salarios. El sector avisa, de seguir así, rozaremos la esclavitud en pocos años. Y mientras nosotros, haciendo chistes del contrario o sacando pecho a debates que no conducen a nada. Somos diferentes pero lo que nos hace iguales es la estupidez y el orgullo que nos hacen ser tan finitos.

Fotografía: "Escapar de la máquina" / A. Morales (c). Modelo: Soraya.