Satisfaction.
Resulta reconfortante poder ver que en la misma escalinata en la que 148 años atrás jurase el cargo como Presidente Abraham Lincoln -un mes después de la aprobación de 13ª enmienda por la que se abolía la esclavitud, y de la que fuera autor material-, que un presidente negro jure el cargo de nuevo tras su reelección. Hay países cuya evolución está anclada en viejos fantasmas que son regados a diarios por el miedo y la opresión. Tampoco ser presidente negro es un talismán con el que acabar con todo aquello que no encaja del todo. Lo que si está claro es que aquella transformación escribe uno de los capítulos más dignos y esenciales de la historia de la vieja democracia Norteamericana. Cada cual que elija. Yo me planto.
Booth el asesino de Lincoln, asistió a la ceremonia de investidura del segundo mandato el 4 de marzo de 1865. El 14 de Abril el presidente caería asesinado víctima de un disparo a bocajarro en la cabeza.
La Decimotercera Enmienda completó la legislación para abolir la esclavitud, que había comenzado con la Proclamación de Emancipación publicada por el presidente Abraham Lincoln en 1863.
*

