Hace 5 años.


Hace cinco años yo era así, menos miserable, menos egoísta, más joven, albergaba algunas ilusiones, esperaba que ocurriera algo especial, más paciente, menos intolerante, tan independiente  como hoy, observador, no creyente, confiado, esperanzado en que seríamos capaces de cambiar algo, rupturistas con el pasado que no es nuestro, genuinos, casi libres, inventores, creadores, gestores del futuro que poco a poco se iba depositando en nuestras manos, diferentes, capaces de desprendernos de viejas canciones que cantan los muertos de otras batallas, pero no ha sido posible, estamos aún más perdidos que entonces y no somos alternativa de nada nuevo, original o exento de manipulación, somos una reedición de viejos estereotipos con un barniz más moderno, acorde con los tiempos. Seguimos sin ser realmente críticos, aquí solo criticamos al de enfrente, a ese que por estar allí, es nuestro virtual enemigo, ser oponente, es ser un condenado rojo o un condenado fascista. No hemos avanzado lo más mínimo, seguimos ocultando datos, seguimos sin ser transparentes y solo es injusto aquello que nos afecta en primera persona, los asuntos de los demás y sin rédito político, bueno, es un asunto menor. En fin, y además nos hemos vulgarizado, y la tecnología de la comunicación sigue siendo un fantasma depositado solo en manos de los más jóvenes. En fin, un asquito.  Tantos discursos, reuniones, principios, declaraciones, sentadas, cartas al director, artículos, para esto?. ¿Hay alguien ahí?, por favor que me saque de dudas necesito un baño purificador, nuevos horizontes, pensar en no tóxico, no manipulación, que alguien me diga que fue de aquello de los ideales, que me hable de alguno, que me cuente sus experiencias, que no me venda una milonga, por favor que sea original. Se me olvidaba, en estos cinco años, he dado un bajón considerable en todos los sentidos, si bien en algunos aspectos he mejorado -a la fuerza ahorcan- en otros realmente estoy hecho un asquito, que le vamos a hacer y por cierto sigo con algunas de las sensaciones que me han acompañado toda la vida, con respecto a la credulidad que me transmiten los líderes de cualquier cosa. ¿Me estaré perdiendo algo?. Nos vemos en unos días. Adolfo.