El desvanecimiento de la clase política.
Resulta extraño que los ecologistas tan dados a protegernos de todo, no hagan sentadas en los parques, cañadas y caminos para que estos se limpien de las toneladas de hojas secas que se hacinan en todos los campos a la espera de una provocación.
Resulta también ridículo que se asalten supermercados enarbolando la voz de los pobres agazapados tras la protección de ser un aforado por su condición de diputado, no se entiende que a continuación del gesto, noble dicho sea de paso, aparezca en el debate que la ley le protege mientras que a los que mañana hagan lo mismo clamando por las mismas necesidades terminen en la cárcel, y resulta también chocante que Llamazares Diputado por Izquierda Unidad se vea ante las cuerdas, cuando le recuerdan que cobra 6.000€ al mes y guarda en la hucha ya los 300.000€, es cuestión de hacer números y predicar con el ejemplo. Lo mismo que le pasa a la Iglesia, mucho hablar de caridad cristiana y por un motivo u otro, la caridad se deja para los feligreses de buen corazón. La izquierda no puede caer en los mismos errores de la tan endiablada derecha, tiene que haber algún tipo de discriminación, no se puede estar aforado y quedar al margen de la justicia porque esa es también una discriminación que produce arcada, esto también debería suspenderse de un modo inminente. No puede ser un principio de equidad ni de justicia y menos estar o mantenerse acogido al mismo, a sabiendas que los demás se la juegan. Haber 300.000 dividido por... nada que no me salen las cuentas.
Es imposible pensar de izquierdas y tener las mismas espaldas que la derecha, y es una provocación hablar de los 400€ de los desempleados que agotan su paga, como si se tratase de un capricho el concederles o no una nueva prorroga. Resulta teatral por no decir infantil el planteamiento que se hace de modo tan apasionado por la portavoz del Psoe, mientras seguimos esperando una reacción respecto a los ERES por parte de la misma portavoz y de Izquierda unida en consonancia con la gravedad del asunto, pero no, de momento haciendo piña, silencio. A ver, que pasa con los ERES, y ese dinero dónde fue? a los desahuciados de los supermercados de Gordillo o a los "colegas" de partido y sindicato?. Que cara tan dura tienen estos políticos, que falta de ejemplo o de compromiso real, que tristes revolucionarios, salva patrias, pinta pancartas, y los que callan ¿de vacaciones?, ¿meditando?. Tiempos convulsos en los que los misterios de la política se desvanecen por momentos.
Seamos honestos, y antes de enarbolar las banderas del hambre y la pobreza miremos atrás, observemos a que nos dedicamos estos últimos años, cuales eran nuestros intereses, en donde perdimos las energías y a que dedicamos los recursos. Ya entonces en España había gente que dormía entre cartones, yo al menos las veía, gente a la que se le acababa el paro, gente que no tenía más remedio que acudir desgraciadamente a los comedores sociales, gente que lo había perdido todo. ¿Que hicimos entonces?, ¿en que pensábamos?, y ¿quien tiene la culpa de todo este desaguisado: la derecha, solo la derecha?, y quienes son la derecha?, todos los demás?
Y mientras en este país ya rondamos los 5.700.000 ciudadanos procedente de la empresa privada en paro, una parte importante del presupuesto global trata de alimentar a una confusa y sobreactuada administración que duplica y triplica funciones, el monstruo que devora los ingresos se nutre pero queda a salvo de ese "sindios" que es verse en el paro. Tienen la protección del estado, y eso si es moralmente coherente, aceptable, es otro principio inalterable, cuando el resto de los mortales cobramos por el desempeño, los empleados públicos además mantienen esa suerte de seguridad que la Ley de la Función Pública ampara, de garantizar el puesto de trabajo, pues lo siento, ese principio también habría que ponerlo en remojo, si hablamos de equidad, equidad para todos, trabajo por salario y santas pascuas.
Y mientras en este país ya rondamos los 5.700.000 ciudadanos procedente de la empresa privada en paro, una parte importante del presupuesto global trata de alimentar a una confusa y sobreactuada administración que duplica y triplica funciones, el monstruo que devora los ingresos se nutre pero queda a salvo de ese "sindios" que es verse en el paro. Tienen la protección del estado, y eso si es moralmente coherente, aceptable, es otro principio inalterable, cuando el resto de los mortales cobramos por el desempeño, los empleados públicos además mantienen esa suerte de seguridad que la Ley de la Función Pública ampara, de garantizar el puesto de trabajo, pues lo siento, ese principio también habría que ponerlo en remojo, si hablamos de equidad, equidad para todos, trabajo por salario y santas pascuas.
Bancos que denigran la economía doméstica, curas que soban a diestro y siniestro, ex iluminados en clave de ceja curvada que dan discursos moralizantes, empleados con garantias, políticos que torean en plazas aforadas, y a todos les preocupa ese vecino que lo pasa mal, y yo voy y me lo creo. !Que país dios¡, perdón, ¡que país!.
La demagogia es la peor de las enfermedades de la política, la que revienta los discursos, la que te hace bajar el puño, la que termina sonrojándote, no son los montes los que deberían arder, tenemos mucho de lo que desprendernos para cambiar esto y con todo eso podríamos hacer un pira que iba a ser la leche.
Gordillo no hay huevos de salirse del cascarón, no hay huevos.
¡No al aforamiento de los políticos!
¡No a un sueldo de 6.000€ al mes a los diputados!
¡No a la pobreza!
¡Si a la igualdad, a la equidad y a la transparencia!
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