Replica a Maruja Torres y a las reivindicaciones Canarias contra la extracción de petróleo.


Estimada Maruja, acabo de leer tu columna del semanario El País, permítame esta reflexión.

Partamos de la base que la discrepancia no debe hacernos oponentes, ni menos rojo ni más azul, ni a Vd. tampoco justo lo contrario, simplemente discrepantes. Hagamos grande los sustentos de la democracia y permítame opinar sin más ataduras que mi propia conciencia, algo volátil como todo el mundo sabe.

Desde que se anunciara la autorización para situar una plataforma petrolífera en las costas atlánticas junto al archipiélago canario, la sensibilidad a ultranza más ecológica no deja de presionar para que esa idea se postergue, se anule o se olvide. Llegados a este punto no hago más que hacerme preguntas:
¿Saben Vds. que energía usan las centrales eléctricas de la isla para que dispongan de energía eléctrica?, ¿saben Vds., que energía utilizan los cientos de aviones que cada día llegan a las islas con turistas que hacen posible que el 70% de la población de allí tengan recursos para vivir?., ¿saben Vds., que ocurriría si la dependencia del petróleo fuese crítica, sin recursos propios?. ¿Usan Vds. el coche en sus desplazamientos, plásticos en sus cocinas y electrodomésticos, cocinan con gas o electricidad?. ¿Sabe lo que contaminan las centrales térmicas, las desaladoras y el impacto ecológico directo que provocan?, y ¿saben Vds. lo que cuesta que se mantengan en las islas unos niveles de satisfacción social medios al tener que importarlos todos dadas las características logísticas del archipiélago?.

Sabia que "Entre los impactos de una central térmica de 800 MW destacan la emisión directa de más de 2 millones de toneladas al año de CO2, principal gas responsable del cambio climático y de cantidades significativas de metano que también contribuye a dicho proceso.
Además, se estima que una instalación de dichas características emite unos 250 kilogramos por hora de óxidos de nitrógeno (NOx) cuando funcione con gas y 438 kilogramos por hora cuando la haga con gasoil. En este último caso, se emitirán también unos 500 kg. a la hora de dióxido de azufre (SO2). Ambos gases son importantes contaminantes de aire y forman las lluvias ácidas".
Para mi el debate no está en la manifestación festiva, que mucho me temo tiene  más de manipulación que de otra cosa. ¿A quien interesa el debate, quién lo jalea, quien gana en esta batalla y por qué?. 

Mi planteamiento sería otro, considerando que ese petróleo además de un motor económico es un bien imprescindible hoy por hoy, la preocupación debería estar en las garantías ofertadas por las compañías extractoras. Avancemos en la tecnología, hagamos que sea más confiable, y huyamos de los fantasmas que la desinformación y la confusión, no permitamos la manipulación. La clave nos debería situar en la mejora de los procesos, ganar en seguridad, hacerlo confiable, conciliar ese equilibrio debería ser nuestra aspiración frente a sentimentalismos sin sentido.

Por cierto, ¿han pensado Vds., en trasladarse,  por pura coherencia a algún lugar donde el equilibrio ecológico más ideal, les sustente de las comodidades que hoy usa y disfruta, sin petróleo, sin energía nuclear, sin desaladoras, sin...?, ¿ha pensado por un segundo, que siendo todos conscientes que los riesgos existen desde que la humanidad decidió emprender este absurdo camino evolutivo, que a nadie gusta pensar siquiera, en un posible accidente que pudiese provocar daños irreversibles en el ecosistema isleño, como en cualquier otro lugar donde haya pozos petrolíferos, centrales nucleares, o polígonos químicos, a pesar de todo debemos pagar la servidumbre que nuestras necesidades -las colectivas- nos obligan?.

Finalmente le informo que vivo en una de las ciudades más contaminadas de España, el polígono químico de Huelva, transformó en los sesenta una ciudad cuya vocación era vivir junto a la ría y la postergó hacia el interior debido a los riesgos atmosféricos provocados por la entonces segura lluvia ácida, de ahí que sea uno de los lugares en los que los cánceres se reproducen de un modo inusitado y aún los partidos más "progresistas" siguen debatiéndolo sin  tener las ideas claras, tal vez por temor a verse implicados en un escándalo socio sanitario, o por no tener huevos.

A nosotros no nos preguntaron, y en aquellos días las normas de seguridad y de respeto por el medioambiente simplemente estaban ausentes, hoy las cosas han cambiado y no somos tan ajenos ni a los avances tecnológicos ni a la cultura de respeto por el medioambiente, que empresas españolas del sector petrolífero tienen como un sello característico de su propia cultura empresarial. Despierte Sra. estamos en 2012. Yo también estoy indignado, pero sobre todo no soporto la demagogia.

Dicho desde el mayor respeto. 
Con mi consideración y admiración, le saluda Adolfo Morales.

Fotografía superior: visto en ALQL-FOTOACTIVISMO "arriba las que luchan" (C)
Fotografía inferior: Central Térmica de Caletillas de Santa Cruz de Tenerife. Wikipedia.

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