INACEPTABLE
"Algo hay que hacer con los jóvenes, esto es inaceptable"
Aún siendo una frase común al oído, me despertó de su singular cadencia acústica la misma pronunciada por un personaje que no supe quien era, al oír su voz fugazmente en la radio hace un par de días.
Era tal su serenidad y dureza, que su juicio no por conocido te hacía despertar de este letargo de acostumbramiento tan injusto.
Agradecí realmente esa voz, y esas pausas y por supuesto, no solo las comparto (las compartía de antes), sino que necesariamente hay que ponerlas en valor y agitar a cuantas más voces mejor. Este hombre, entrado en años, con la reflexión de la experiencia, y con el dolor por lo que presagia de drama, decía que "la generación más cualificada de todas las que tuvo España, está en riesgo de perderse, y hay, habrá que hacer lo que sea, para que este drama no se produzca", llamando después a una reflexión a los directivos de las grandes compañías. "Busquemos los caminos que favorezcan, que estos miles de jóvenes, tengan su sitio en nuestra economía, que bajo ningún concepto se pierdan", de hacerlo arrastrarán tras ellos a miles de otros jóvenes que no verán en la formación un camino claro, y no quedará mucho margen entre esto y la dramatización de la vida social.
Agradecí realmente esa voz, y esas pausas y por supuesto, no solo las comparto (las compartía de antes), sino que necesariamente hay que ponerlas en valor y agitar a cuantas más voces mejor. Este hombre, entrado en años, con la reflexión de la experiencia, y con el dolor por lo que presagia de drama, decía que "la generación más cualificada de todas las que tuvo España, está en riesgo de perderse, y hay, habrá que hacer lo que sea, para que este drama no se produzca", llamando después a una reflexión a los directivos de las grandes compañías. "Busquemos los caminos que favorezcan, que estos miles de jóvenes, tengan su sitio en nuestra economía, que bajo ningún concepto se pierdan", de hacerlo arrastrarán tras ellos a miles de otros jóvenes que no verán en la formación un camino claro, y no quedará mucho margen entre esto y la dramatización de la vida social.
Mario Benedetti ya lo cantó, "¿Que les queda por probar a los jóvenes en este mundo de paciencia y asco? ¿Sólo grafitti? ¿rock? ¿escepticismo? también les queda no decir amén, no dejar que les maten el amor, recuperar el habla y la utopía, ser jóvenes sin prisa y con memoria situarse en una historia que es la suya no convertirse en viejos prematuros".
Pero cómo hacerlo?, como lograr integraciones?, imaginemos, imaginemos formulas, imaginemos espacios, adaptemos el trabajo, cambiemos las reglas, desarrollemos cambios en la estructura laboral: jornadas compartidas, vacaciones de 60 días, con con 30 días sin cobrar salario, semanas de 4 días laborales, jubilaciones coparticipadas, lo que sea menester.
Si somos capaces de diseñar, imaginar cualquier clase de artilugio o filmar cualquier clase de mundo irreal, ¿no seremos capaces de encontrar nuevas vías?. Es cuestión de ponerse a trabajar, creando una mesa de trabajo en la que participen todos los sectores, buscando soluciones imaginativas, no debe ser tan difícil escribir esto de nuevo, eso si todos tendremos que dejar algo en el camino.
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