Corporativismo alienante.



¿Que ocurre cuándo un profesional repite la secuencia de su cometido laboral, una y otra vez, incansablemente, repetitivamente, sin la menor ilusión por lo que hace?, sin duda, que termina extenuadamente aburrido, ajeno a retos y objetivos. Nada que alcanzar, nada que descubrir, nada que tenga interés, solo tedio, ausencia de emoción.

¿Cuantos profesionales aburridos, ausentes, ánimas deambulantes nos afectan directa o indirectamente, trasladándonos su lejana emoción a nuestro presente, impregnándonos de esa desgana su servicio?.

Resulta una obviedad que cuándo no "modificas" tu ritual en plazos más o menos razonables, puedes terminar siendo un personaje más del Thriller  de Michael Jackson.
  
Valorar en su justa medida, a los profesionales que cada día se suman al efecto de crear, es decir hacer de su trabajo un motor ilusionante, sentirse orgullosos, útiles, necesarios, imprescindibles, se contrapone a la corte de estos otros, que anclados al sillón del que se sienten propietarios, bucean en la pérdida de tiempo, en la mezquindad, en la falta de elegancia para con sus compañeros, su oficio, y su propia estima personal. A esa otra "generación" de vagos que están cubriendo un espacio inmerecido también habría que ponerlos en su sitio. Nos afecta y por encima de corporativismo deberíamos saber reaccionar, aunque lo fácil sea dejarse llevar, no romper el "equilibrio", ser una oveja más del rebaño, y solo ver el mal en lo ajeno, el defecto en el otro, en la política nacional o en la internacional. Habría que reaccionar, siquiera molestarse en reaccionar, y sino ¿a quién esperas para que lo solucione?.  Ya va siendo hora de romper un poco la letanía de ese falso saber estar, sin cascar un huevo, sin romper un plato, sin ponerte en el disparadero, y antes de demonizar a cualquier que sea "diferente", antes de crear piña, por el hecho de crear piña, antes de ilustrar con argumentos más o menos coherentes sobre lo divino o lo humano sobre el inframundo de la política nacional, sobre nuestras elecciones andaluzas, sobre este "monstruo"o aquel "iluminado", antes de todo eso, mirarnos el ombligo si alcanzamos, y preguntarnos si somos corporativistas y por qué?.


Al hilo de la actualidad, solo La Comunidad de Madrid "curó" milagrosamente a 797 funcionarios con la sola llamada de teléfono, recomendando la reincorporación al trabajo. Durante el pasado año se revisaron 44.683 procesos de incapacidad temporal, citando a inspección a 4.707 casos, con 7.090 altas dadas o instadas por la Inspección. Lo que yo digo "justos por pecadores".


Estas fotografías corresponden a dos excelentes arquitectos, innovadores, incomodos para el "común staff", precursores, descubridores, experimentadores y sobre todo "amantes de su trabajo".

Superior * Londres * Greater London Authority de Norman Foster.
Inferior * Huelva * Edificio Huelva, Ciudad Milenaria de Sebastián Cerrejón.
Fotografías: A. Morales (C) 2012