¿Ya nada me asombra?.
Mientras la muerte ronda a 12.000.000 de Somalíes y Etíopes en el Cuerno de África, apenas soy capaz de esbozar un gesto de solidaridad, ¿en qué me he convertido?.
¿Es suficiente escandalizarse, eso es cuánto puedo hacer?.
Una sociedad tan ajena no debe traer nada bueno.
¿Y cuándo seamos nosotros las víctimas?.
Los ves embutidos en su piel de papel y no te asombras.
La suma de tanta demagogia crea monstruos como yo.
Nos cortaron las venas, las vaciaron y las llenaron de aire.
Me hastían las clases sociales, las luchas de poder, los arrogantes niveles intelectuales, todo eso que crea falsas castas, los estúpidos, los enteraos, los sobrados, los que van de saberlo todo, los que se siente superiores, los más listos, los que sobreactúan, los inútiles en cargos de responsabilidad, los nefastos políticos de izquierdas, los aduladores del medioambiente, dios, todos los dioses, nuestro horizonte más inmediato.
Me habéis robado la ilusión, solo me dejáis la opción de sobrevivir entre tanta bestia suelta, manteniéndome a codazos para no ser derribado.
Habéis convertido tantas expectativas en una mera especulación y a mi en un mero títere.
Ahora se ve el fruto de vuestras lecciones magistrales, vuestro gran diseño, el resultado final de la batalla filosófica, no es otro que habernos convertido en estériles.
Aún así cada día tenemos que ganárnoslo, esperar una pizca de suerte y que todo cuanto está a nuestra alcance discurra del mejor modo posible.
Si de algo somos capaces los seres humanos es sin duda, saber adaptarnos y distribuir nuestro corazón, haciendo que podamos convivir entre tanta miseria y deshumanización.
Si de algo somos capaces los seres humanos es sin duda, saber adaptarnos y distribuir nuestro corazón, haciendo que podamos convivir entre tanta miseria y deshumanización.
