Encontrar caminos en tiempos de confusión.


Por cualquier sitio que camines te cruzaras con cientos de jóvenes a los que esta realidad, solo les atañe en cuanto a la inexcusable necesidad de encontrar un empleo y así ser “independientes". Algo parecido nos ocurre a todos. Pagar el tributo por “ser libres” de puertas adentro, puede ser una motivación muy vital. No obstante, estos chicos pertenecen a un nuevo esquema, responden a constantes diferentes, culturalmente reivindican otro modo de entender este asunto de la sociedad. Las reglas, normas, la cultura de la autoridad trasladada esta vez al estado o a la administración, suelen superar el margen de lo imposible, mucho antes de  proponer un planteamiento razonable. Creer o defender esos antiguos ideales,está en desuso, ellos se sustentan ahora en alternativas vitalmente diferentes mas cercanas y transparentes, sin tanta parafernalia ni servidumbre, de más contacto, materialista sin tapujos ni mala conciencia. 

La aldea global que propicia internet y sus redes, están construyendo una nueva manera de vivir y conviene saber estar ahí, leer en esa partitura será fundamental para evitar la ruptura entre generaciones de un modo irrecuperable. 

Estos chicos, a los que nuestra sociedad y sus tiburones abocan a un futuro incierto y voraz, sabrán dar debida cuenta ante semejante horizonte. Si las grandes empresas entendiesen que deben bajar los niveles de rentabilidad, que sitúan en una horquilla del 12-15% ganaríamos todos, si por el contrario se empeñan en mantener el status a cualquier precio, esto tarde o temprano y con razón explotará. O hacemos la casa más grande o alguien la echará abajo. Oído navegantes.

Fotografías: A.Morales (C) 2011