Hasta las cejas, con perdón.
Parece como si la vieja guardia Socialista, no esperase esta hecatombe, ni la que le seguirá. Pero hombre de dios si está cantado, es imparable. Los últimos 3 años han sido definitivos. El chivo expiatorio sin lugar a dudas: Zapatero, para él toda la gloria y todo el descrédito ganado día a día, para él y de paso para sus adláteres, menuda pandilla de políticos inútiles y estirados. ¿Desde cuándo se puede gobernar de espaldas a la ciudadanía, o sin oír las voces más razonables en su propio partido, que desde hacía tiempo le venían cantando aquello de, “por ahí no vamos a ninguna parte", y él y sus afines, erre que erre, en lo suyo, empeñado en una escena imposible, y sobre todo ¿se puede uno sentir representante de un partido con señas Socialistas y hacer guiños a los gustos y costumbres de la “feroz” derecha. ¡Elige, dentro o fuera!, pero a la vez en los dos sitios, como que no. ¿En qué estriba sino la diferencia?.
¡Por fin!, no va a ver más remedio que revisar todo esto, ya era hora, lo necesitábamos, y de camino, tenemos que aprovechar para soltar lastre, y sacar fuera tanto descrédito, tantas viejas solidaridades, tanto vicio, tanto club de illuminatis provincianos, una vieja guardia que se ha hecho fuerte en cada plaza sin conexión con la realidad, ¿tanta falta de identidad con los ciudadanos, a los que se supone se pretende representar, es posible? ¿gobernar dando la espalda?, ¿dónde se ha visto tanta arrogancia?, y ese otro discurso ¿si en las filas de tus oponentes políticos hay chorizos, por qué no podemos tener nosotros morcillas?, absurdo, no?.
La suma de viejos y jóvenes, es indiferente, lo que cuenta son los principios y la coherencia, y lo que sobra es la prepotencia, la arrogancia, y ver a los ciudadanos como oponentes o simples monedas de cambio.
Por suerte, en jardinería es bien sabido que para que un rosal crezca sano y bonito, lo mejor es una poda concienzuda y a tiempo.
Pues eso, que rueden cabezas, que hace tiempo que hacía falta, años diría yo. Tenemos tiempo para reverdecer de nuevo desde la autocrítica. Nada mejor que un buen principio.
Va a depender del abono, de la poda y del jardinero.
Nota: la letra Price Tag de Jessie J, tema musical que acompaña esta entrada, no tiene desperdicio.
