A la memoria de los mineros de Huelva.



No es remover, es solo recordar y hacer un brevísimo homenaje a hombres y mujeres de su tiempo, que fueron capaces de defender sus ideas pagando el más caro sacrificio del que somos capaces los seres humanos. 
Desde las Minas de Riotinto, se organizó una caravana cargada de dinamita y mal pertrechada para la defensa, que se encaminó hacia Sevilla en los primeros días de la rebelión militar de Franco, según bajaban de la sierra, se fueron uniendo milicianos de otros pueblos. Llegados a Sevilla, fueron víctimas de una emboscada, y fuerzas de la Guardia Civil al mando de Haro Lumbreras, hasta entonces Comandante en Huelva y que también se dirigió a Sevilla, adelantando a esta columna, con la idea de defender La República, nada más llegar se puso a las ordenes del alzamiento, y su primera misión fue repeler la llegada de estos mineros. La caravana voló por los aires, y prácticamente la totalidad de aquellos hombres murieron sin poder contrarrestar aquel engaño. Los que sobrevivieron fueron ejecutados en las siguientes horas. Durante la guerra y los años que la siguieron, las minas fueron objeto de especial represalia, y además de bombardeos las purgas acabaron con la vida de muchos de sus habitantes.
El valor de la lealtad y fidelidad a los ideales que tenían por entonces, es muy diferente al que nosotros hoy le damos, al menos en el día a día. Es bueno y conveniente recordar que no remover, y darle a cada cual el sitio que la historia le ha reservado.

Imagen: A. Morales