Crecer hasta los 16.



Esta fotografía de autor desconocido bajo derechos The Commons, perteneciente a la Colección de la National Media Museum  y sobre la que me he permitido la libertad de hacer un juego de color, cut-out para "los entendidos”, destacando en blanco y negro  a los protagonistas del tono sepia natural de la fotografía original, resume bastante bien el titulo de la entrada “Crecer hasta los 16”, es decir hacerlo justo hasta dónde el mundo de los sueños, las aspiraciones más inalcanzables o la inocencia se mantengan intactas. A partir de entonces, y casi precipitadamente te inicias en la toma de decisiones, en la definición de tu futuro, en creer que ya no eres un crío, en que tu personalidad, el sexo, las drogas, dios o la revolución, son una prioridad y que tú manejas los hilos.

Es en este estado de alucinación adolescente que comienzas a desbaratar tantas cosas que creíste, por las que hubieses dado todo y la cuneta la vas sembrando de cadáveres ahora convertidos en fantasmas, debidamente argumentados para tratar de darles esquinazo. Pero por el resto del tiempo, la confusión más elemental nos acompañará y no dejaremos jamás de hacernos preguntas y volverémos una y otra vez a buscar a aquellos niños, tratando de encontrar el punto exacto, aquella  esquina que giramos aquel día perdida en la memoria, tratando de comprender en qué nos equivocamos.

Las imágenes transmiten más allá del instante en que fueron captadas, representan la posibilidad de estar al otro lado del espejo, esta imagen es la prueba.


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