Por placer.


Créame,tiene Vd.,una magnifica espalda.

Hay cuestiones que solo son abordadas por puro placer, así es como se elige un buen libro, se saborea un buen vino, o se contempla la sensualidad femenina o el encanto de lo masculino en todo su esplendor. Todos estos momentos mágicos, lo son por su propia naturaleza, imprescindibles para el ser humano, son los denominados hitos, ya sabes de “hit”, pico o punto más alto de un logro, aquellos que son capaces de forjar un recuerdo.

 Todos van sincronizados con ese reloj interior que todos tenemos. Es un hecho cierto, que el corazón bombea con más fuerza si te encuentras ante un momento que singularmente reconforta tus sentidos. Es el modo de escapar del bochornoso y paupérrimo “yo-diario”, ese que no deja de ser más que un rol de obligado cumplimiento, que aunque no exento de magia, no deja por ello de ser repetitivo y consecuentemente monótono. 

Para bucear es necesario de vez en cuando, tomar una bocanada de aire.

A pesar de todos estos argumentos y factores digamos científicos, de los que nadie escapa, aún hay por ahí, quién  se parapeta detrás de un rictus de aparente orden y control, escondiendo quien sabe dónde, tal vez una fusta que acaricie sus nalgas, cuándo la noche se vuelve azul o se abra el telón de los deseos más irrefrenables.
Humanos...

Fotografía: tomando como original la imagen de otro autor no identificado, a quien corresponde todos los derechos sobre la misma, se ha recreado y modificado el contexto en un ejercicio ordinario de photoshop.