Mell, Gin y Elisabet.

Junio de 1955 / School Franklin
Foto de tres alumnas en la fiesta de graduación.
Mell, Gin y Elisabet desconocían como nosotros que les depararía el futuro, aquel año guardaba en su manga varias sorpresas:
Mark David Chapman conocido por ser el asesino ejecutivo y confeso de John Lennon, nace una agradable mañana de mayo de aquel año.
En octubre fallecería Sadako Sasaki, adolescente, víctima de la primera bomba atómica, cuando apenas contaba 12 años. Aquel año también nos dejaron su legado Alexander Flemming, al descubrir la proteína antimicrobiana llamada lisozima y del antibiótico penicilina obtenido a partir del hongo Penicillium Chrysogenum, o Albert Einstein considerado como el científico más importante del siglo XX, físico de origen alemán, por sus múltiples trabajos en relación a la relatividad especial, que sentaría las bases de la moderna mecánica cuántica, y el posterior desarrollo de la investigación espacial.
Definitivamente aquellas jóvenes desconocían los fenómenos sociales y técnicos que aquellas personas iban a provocar con sus actos, teorías y pensamientos.
La Franklin School siempre jugo con la baza de que habría sido allí, dónde Alexander Graham Bell, llevase a cabo los primeros experimentos que conducirían a la transmisión del sonido a través de un cable, descubriendo el teléfono y transformando la velocidad de las comunicaciones, algo que sin duda ha sido fundamental para el desarrollo del siglo XX.
El futuro tiene muchos nombres: para el débil es lo inalcanzable, para el miedoso, lo desconocido. Para el valiente, la oportunidad.
Victor Hugo.
¿Sabes tú leer los signos?, ¿qué nos deparará el futuro?.
A Mell, Gin y Elisabet.
Fotografía (archivos de la Franklin School con retoques de color).