El ritmo.

Mimetismo de niña-mujer, ventana y caja de percusión, buscando los entresijos del ritmo. Silencios contrapuestos con notas musicales, todo un arte ese de saber leer los sonidos.
Los músicos a diferencia de los deportistas o de los pescadores, muestran una especial sensibilidad, son gente especial, entienden de vacíos, interpretan la lluvia o el estruendo de un rayo, o la emoción de amor no correspondido, son capaces de dibujar sin pinceles, poner banda sonora a los sueños, son sin duda gente interesante de observar.
En la foto, una chica de la escuela-banda de la localidad de Niebla (Huelva), que me permitió fotografiarla en ese éxtasis de ritmo, me pareció muy bonita la composición, la serenidad y la luz que el conjunto emitía, me pareció un lujo para aquellos 15 años de esa niña-mujer, un paréntesis de emoción entre tanta interferencia y confusión.
"En la naturaleza, se dice que existe ritmo en las series infinitas de actividades, como el dormir y despertarse, la nutrición y la reproducción que gobiernan la existencia de todo ser vivo. Dichas actividades suelen estar muy relacionadas con los procesos rítmicos de los fenómenos geofísicos como las mareas oceánicas, el día solar, el mes lunar y los cambios de estaciones".
Fotografía: A. Morales (c) 2009.