El jardín de Octubre.

Esta pasada semana, he tenido la suerte de haber asistido y participado de un "curso", en el que el asunto a tratar no era ni el trabajo, ni técnicas o enfoques comerciales, ni cambios o propuestas para el próximo año.
Esas horas las dedicamos a potenciar ( a recuperar o a despertar) el aspecto personal o humano de cada uno de los que allí estábamos. En mi caso, ha sido un regalo. Arrastro una situación tóxica por motivos familiares, algo que me estaba quemando, inutilizando, casi esterilizando, por no saber qué hacer ni cómo ayudar, al haber probado y creer agotadas todas las posibilidades.
Disfruto de un equilibrio muy justo, del mismo modo que me hace feliz cualquier insignificancia, tropiezo con facilidad si no soy capaz de corregir una situación y emocionalmente por otras razones estoy bastante castigado.
Resulta sorprendente como los demás te ven de un modo, mientras tú te ves de otro, y es emocionante saber que para los demás, eres algo más de lo que tú crees ser, y que incluso esa visión es positiva, y que por la misma razón esa influencia hay que llenarla con la misma ternura que los demás te ofrecen.
He aprendido, y he comenzado a dar clases para quererme más, para querer más a los que me quieren o esperan algo de mi. He aprendido y estoy en ello, que es mejor ser optimista y que la mejor arma es la ternura, la paciencia o la oportunidad. El respeto no es estar en silencio, es saber tocar el corazón del otro con delicadeza.
Comprendo que os resulte sorprendente todo lo que os cuento, pero es así, hay que mejorar el rumbo, soltar lastre y comenzar nuevas aventuras, que la vida es para eso, para vivirla.
Finalmente tengo la suerte de contar con una profesora excepcional, que me ayudará a saber leer las complicadas cartas de navegación, aunque sea una manzana que apenas bajó del árbol.
El equipo de EL JARDÍN DE JUNIO ha hecho en pocas horas, un magnífico ejercicio de sensibilidad y redescubrimiento. Solo tengo palabras de agradecimiento por el excelente trabajo desarrollado por Mónica, Jose Luís y Enamed.
Pd.: La fotografía me sitúa en los estudios de Burrell y "Morales", como veis me siento pez en el agua, el color, el equilibrio son justos y hechos a mi medida. Me la hizo mi mujer.