Juventud, divino tesoro....

La popular "Canción de Otoño en Primavera" de Rubén Darío, comenzaba como el título del post, y continuaba rememorando encuentros y desencuentros de juventud, dejando entrever en una de sus estrofas que pese a los años con los que ya contaba, cuándo escribiera estos versos, su "sed de amor no tiene fin" y que de igual modo "se acerca a los rosales del jardín". Todo pasión este Rubén, en unos versos que por clásicos suenan ya a viejo, pero que están siempre de actualidad por razones obvias.
Me encanta la gente joven y me refrescan todos aquellos que son más creativos, más anti-estética al efecto. Si algo tiene esta época es sobre todo ser contestatário tanto en los usos como en las costumbres, y ya viene siendo una realidad que los chicos y las chicas adolescentes, muestran una descomplicada forma de entender la moda, rebelde, personal, y así cuando te cruzas con uno de estos "creativos" tienes que volver los ojos sobre ellos, por cuanto esa originalidad te hace sentir brisas con nuevos aires.
Los arquetipos que enfrentan a la gente "madura", con la juventud más extrema, debería también superarse, Rubén Darío muerto en 1916 ya lo apuntaba de algún modo.
¡Animo chicos! vuestro sello es esencial para escribir una sociedad más abierta, tolerante y plural. El modo de vestir puede ser un buen comienzo. Os estaré observando.
Fotografía: La parada del Bus * A. Morales (c).