Sleeping Beauty de Frederic Leigthon en el Prado.



"Sleeping beauty" o también conocida como "Flaming june", esta pintura victoriana es reflejo de una época, en la que los símbolos pasan, rodean o se miran en la serena belleza de la mujer, que nos la presenta: a veces perdida, divagante, reflexiva y en ocasiones casi aburrida. El retorno al clasicismo es patente. Una recuperación de las formas para un mundo quizá algo más actual. Frederic Leigthon que no contaría en un principio con el aprecio de sus coetáneos, si viviría ese reconocimiento y terminaría siendo un influyente agente desde que en 1868 fuera elegido académico de número, para presidir diez años después la Royal Academy.
El Prado expone una muestra de este estilo, aunque sin lugar a dudas, esta "bella durmiente", tiene por si sola, suficientes argumentos como para no dejar pasar la oportunidad de contemplarla sin más distancia que los escasos 40 centímetros que te separan de la pincelada y tus ojos.
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