Alberti y el Puerto de Santa María.

Si buscáis un lugar en el que disfrutar del marisco, este sin duda es El Puerto de Santa María (Cádiz). Es lo más corriente toparse con tabernas, bares o marisquerías repletas de: langostinos, cañaillas, bocas, camarones..., y es lo más usual comerlas en las calles o terrazas, acompañados de un buen vino de la tierra o una cerveza bien fría.
Pero si algún recuerdo especial me llevo, es haber visitado el Museo de RAFAEL ALBERTI, al mismo tiempo que en la calle sonaban bandas que paseaban al resucitado en la mañana del domingo de su mismo nombre.
Ha sido un placer auténtico, y eso que el espacio solo está cubierto por fotografías, poemas en gran tamaño, dibujos originales, libros y documentos personales, que aunque parco, en lo esencial lleno de serena humanidad.
Debo confesar que desde siempre sentí cierta simpatía por este hombre, por sus dibujos, por su forma de narrar las sensaciones que sentía, y esta visita ha sido muy especial.
Rafael Alberti, al margen de la política, es esencialmente un hombre sensible al sol, al mar, al corazón.
Pintor antes que poeta, terminó dibujando los versos más transparentes. Aquí os dejo una muestra de esta combinación mágica, que él supo consensuar tan bien, así como algún poema nacido de su alma blanca de marinero.



