El mono Darwin.
¿En cuanto a marcas con factura nacional, habrá algo más español además del Toro de Osborne que la Botella de Anís del Mono?. Pues va a ser que no.
A fuerza de ver las cosas terminamos por no observar sus detalles, algo a lo que yo llamo narco-familiaridad. Ocurre lo mismo con los defectos.
En cambio, cualquier mensaje sea el que sea, no es caprichoso por si, guarda un signo, una clave que precisa descifrarse.
Lo interesante de la etiqueta de este anís, queda desvelado por los comisarios Carlos Pérez y Rafael Ramírez Blanco, de la Exposición celebrada el pasado diciembre en La Llotgeta de la CAM de Valencia , que otorgan al grabador Sala, suegro de Vicente Bosch, la autoría del dibujo.
De las destilerías de la fabrica fundada el año 1868 por los hermanos Bosch en Badalona, surgió en 1870 la primera etiqueta modernista del anís, se llamaba “Anisado Refinado Vicente Bosch”, llevaba dibujado un mono, y fue posteriormente la voz popular la que bautizó a la marca como “Anís del Mono”.
Según parece, aunque inicialmente el animal no tenía facciones reconocibles, la que se impuso con el tiempo tiene cierto parecido a Darwin. 'Los hermanos Bosch estaban en contra de la teoría de la evolución y caricaturizaron a Darwin'.