Ah¡ la crisis, lo siento yo soy funcionario.
Definitivamente no entiendo por qué a estas alturas, todavía hay dos tipos de empleados: los públicos y los privados. No entiendo por qué, por el hecho de ser empleado de una empresa pública y ostentar el titulo de "funcionario" no estés expuesto a los avatares del sistema. Si hay crisis, a los funcionarios les da igual, porque sus puestos de trabajo están garantizados. Ya se, así ha sido siempre, y qué, si hablamos hasta el hartazgo de igualdad porque no aplicamos este principio de "seguridad a todos". Decididamente no paso por ahí y ya me gustaría - o no- ser "funcionario", debe dar un gusto especial o raro, pensar que todo eso de lo que hablan no va conmigo, sino con esos otros, los empleados privados, y lo mio purita suerte.
Y digo yo, si la empresa pública vive y se sustenta de la riqueza que genera la empresa privada que va a pasar si se deteriora el tejido laboral y hay menos ingresos, ah! es verdad, se suben los impuestos y se compensan, que tonto soy.
Pues así es queridos/as, no es justo ni presentable que los trabajadores que tengan el título de "empleados de la administración - la que sea- y por ende se denominen cariñosamente "funcionarios" queden fuera del juego de la crisis, aquí jugamos todos por igual.
Los sindicatos deberían, si tuvieran la moralidad antaño perdida, poner encima de la mesa que la igualdad es un concepto útil y valido, siempre que sirva para toda la clase social, de algún modo el propio concepto implica cierto clientelísmo y servir con buen ánimo al poder jerárquico para no quedar desvinculado o fuera del sistema, sin desmerecer las sacudidas por los abusos que el "cargo" en ocasiones ha incurrido, al amparo del sistema en que se integra. Algo así como ¿podrías decirme cuantas multas se han puesto a policías municipales por policías municipales?, o somos maestros o profesores y entre colegas, nuestros hijos son, ya sabes "diferentes", o ¿que necesitas operarte, que es urgente, no te preocupes yo me encargo, mis colegas lo arreglarán... y etc, etc...incalificable, y estos ejemplos son insignificancias.
Que tú, como funcionario que seas, que este debate no te interesa, lo entiendo, es lógico no seamos necios, pero que es injusto, lo es.
Por cierto que sepas/is que el coste de la luz del despacho que ocupas, se debate en la calle entre si son 40, 80 o 400 los afectados por el "ere" de turno, así es que al menos de momento, y hasta que esto cambie y deje de ser una organización al más puro estilo imperialista, procura gastar lo justo, no olvides que esos -los de fuera- son los que generan la riqueza y tú y el sistema que te ampara, la administras o como quieras llamarlo.
No hay ningún oficio, empleo o trabajo que no pueda ser desarrollado bajo el paraguas de un juego igual para todos, sin diferencias, y eso es aplicable y extensivo a las desigualdades que afectan al colectivo de manera negativa por el simple hecho de ser justo eso, funcionarios.
Ya lo dijo la Revolución Francesa: Igualdad, Legalidad y Fraternidad, pero esto es muy viejo, nos queda Zapatero del que otro día hablaré, hoy no me apetece.