Hotel Granada. -3-

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18 de Julio de 1941, cruce de caminos.



Oriundo de Nerva, mi padre tenía tan solo 16 años en el 36, cuándo Franco, Queipo de Llano y otros militares se sublevaron contra la República.

De este rincón minero partieron hombres para conformar una columna con gente de Río Tinto, Zalamea, Huelva y demás pueblos colindantes, que se dirigieron a Sevilla y trataron de frenar la sublevación. La traición del hasta entonces comandante "fiel" a la República Haro Lumbreras, hizo aún más vil la muerte de muchos de estos hombres, en lo que se denomina la Pañoleta a las puertas de Sevilla . No obstante aquel crimen no quedó impune, y años más tarde el Guardia Civil Miguel Jimenez Talavera vengó aquella memoria por esta u otra causa, descargando cinco balas sobre este cobarde.

Ni que decir tiene, que los pueblos mineros se convirtieron en ejemplo y escarmiento para los detractores de la dictadura, y así cayó sobre ellos la justicia más impía, y "paseillos", asesinatos en cunetas, escarmientos, y palizas, se cebaron con estas familias de mineros, eliminando a los varones que pudieran representar la menor oposición a régimen.

De hecho, el cementerio de Nerva contiene dos fosas comunes con algo más de 500 personas. Un triste y dramático balance por ser fiel a la República.